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Tumor cerebral infantil

Niña que sufre cáncer

Los tumores cerebrales infantiles son un crecimiento anormal de células en el cerebro, a menudo benignos o malignos. Pueden presentar diversos síntomas, como dolor de cabeza, problemas visuales o cambios en el comportamiento. El diagnóstico implica pruebas de imagen, como la resonancia magnética, y a veces una biopsia. El tratamiento requiere un enfoque multidisciplinario, que puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia y terapias dirigidas. La atención médica especializada y el apoyo emocional son esenciales para ayudar a los niños y sus familias a enfrentar esta enfermedad. Con tratamiento adecuado, muchos niños tienen un pronóstico positivo.

¿Qué es?

Los tumores cerebrales infantiles se producen por un crecimiento anormal de las células del cerebro. Estos tumores pueden ser benignos o malignos, y pueden crecer en diferentes partes del cerebro. Los tumores cerebrales malignos son la segunda causa más común de cáncer en niños después de la leucemia.

Aunque se han identificado ciertos factores que podrían estar asociados con un mayor riesgo de desarrollar estos tumores (trastornos genéticos, exposición a radioterapia, virus o algunos productos tóxicos), su causa exacta aún no se conoce.

Existen varios tipos de tumores cerebrales infantiles, los más comunes son:

  • Astrocitoma: es el más frecuente (30-40% de los casos). Puede ser benigno o maligno y ocurrir en cualquier parte del cerebro.
  • Meduloblastoma: es un tipo de tumor cerebral maligno que se desarrolla en el cerebelo, la parte del cerebro que controla el equilibrio y la coordinación. Representa del 15 al 20% de los casos.
  • Glioma de tronco cerebral: es un tipo de tumor cerebral raro y agresivo que se encuentra en la base del cerebro.
  • Craneofaringioma: es tumor benigno que se desarrolla en la glándula pituitaria, que controla las hormonas del cuerpo. Los craneofaringiomas pueden afectar la visión y el crecimiento.
  • Ependimoma: pueden ser benignos o malignos y afectar a niños de cualquier edad, su tratamiento casi siempre incluye la cirugía.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas de un tumor cerebral infantil pueden variar dependiendo de su localización, el tamaño y el tipo de tumor. Algunos de los síntomas más comunes que pueden llevar a una consulta médica son:

  • Dolor de cabeza, que puede ser un síntoma temprano. Un dolor de cabeza persistente, que va a más, que es más frecuente por la mañana o después de hacer ejercicio podría sugerir la presencia del tumor.
  • Náuseas y vómitos inexplicados por otras causas.
  • Problemas de visión: visión borrosa o doble, o pérdida de la visión.
  • Convulsiones, que pueden comenzar en cualquier parte del cuerpo y pueden incluir movimientos descoordinados, sacudidas o espasmos.
  • Cambios en el comportamiento o la personalidad: cambios de humor, irritabilidad o problemas de memoria y concentración.

Es importante tener en cuenta que estos síntomas no siempre indican la presencia de un tumor cerebral y pueden tener otras causas. Sin embargo, si un niño presenta uno o varios de estos síntomas, es importante que se consulte con un médico lo antes posible para determinar la causa que los produce.

¿Cómo se diagnostica?

Para el diagnóstico de estos tumores es importante realizar una exploración clínica completa, incluyendo una revisión de los síntomas y de la historia clínica del niño, así como una exploración neurológica detallada.

Además, existen varias pruebas de imagen que pueden ayudar a orientar el diagnóstico y confirmar la presencia de un tumor cerebral. La resonancia magnética es la prueba de imagen más utilizada para el diagnóstico de los tumores cerebrales infantiles, ya que permite obtener imágenes detalladas del cerebro y del tumor, ayudando a determinar la localización y el tamaño del tumor, así como a identificar cualquier signo de presión sobre las estructuras cerebrales que lo rodean.

Otras pruebas que pueden utilizarse para el diagnóstico de los tumores cerebrales infantiles incluyen la tomografía computarizada (TC) y la biopsia, que implicaría la extracción de una muestra de tejido del tumor para su análisis con el microscopio.

Para realizar el diagnóstico de un tumor cerebral infantil siempre habrá que realizar una resonancia magnética que incluya el cerebro y la médula. La elección del resto de pruebas a realizar dependerá de varios factores, como la edad del niño, los síntomas que presente, la localización y el tamaño del tumor y la experiencia del equipo médico.

¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento de los tumores cerebrales infantiles se lleva a cabo a través de un equipo multidisciplinar con el objetivo de valorar todos los aspectos posibles de la situación del niño como, por ejemplo:

  • La situación clínica del niño, es decir, qué síntomas presenta y qué condición física tiene. Para realizar esta valoración participan múltiples especialistas (neurocirugía, oncología, pediatría, digestivo, cardiología, etc.).
  • La situación psicológica del niño y su familia, si entienden y colaboran en todas las fases del proceso asistencial, valorada por los equipos de asistencia psicológica o psiquiatría.
  • La interpretación de las pruebas realizadas llevada a cabo por los equipos de radiología y anatomía patológica, entre otros.

Los tipos de tratamiento son múltiples, y en la mayoría de ocasiones es necesaria la combinación de diferentes terapias en distintas etapas. Algunas opciones de tratamiento pueden incluir:

  • Cirugía, para extirpar todo o parte del tumor cerebral.
  • Radioterapia, para destruir las células cancerosas restantes después de la cirugía.
  • Quimioterapia, para eliminar las células cancerosas en todo el cuerpo.
  • Terapia dirigida, como la inmunoterapia o la terapia génica, para atacar específicamente a las células cancerosas.

En algunos casos, también se pueden considerar tratamientos experimentales, que se están investigando y pueden estar disponibles en ensayos clínicos.

El equipo médico que trata al niño trabajará conjuntamente con el paciente y su familia para determinar el mejor plan de tratamiento individualizado y asegurarse de que el niño reciba el mejor cuidado posible.

¿Qué otras cosas hay que tener en cuenta?

Si el niño ha sido diagnosticado con un tumor cerebral infantil, es importante que sea atendido por un equipo de profesionales altamente expertos, con los que se puede también establecer una relación empática, accesible y colaborativa.

También puede ser útil buscar ayuda de grupos de apoyo para padres de niños con cáncer. Estos grupos pueden proporcionar información y apoyo emocional.

Recibir un diagnóstico de cáncer infantil puede ser una experiencia abrumadora. Sin embargo, es importante destacar que, gracias a los avances científicos, muchos tipos de cáncer infantil son tratables y tienen una alta tasa de curación.

Es natural sentir miedo y ansiedad ante un diagnóstico de cáncer infantil, pero es importante tener en cuenta que hay razones para la esperanza.

Es importante recordar que cada niño y cada situación es única, y que el pronóstico y el tratamiento pueden variar según el tipo de cáncer, su extensión y otros factores individuales. Con el apoyo adecuado y un tratamiento experto y precoz, muchos niños con cáncer infantil pueden tener una buena calidad de vida y un futuro alentador.

Esta información es de carácter divulgativo y no sustituye la tarea de los equipos profesionales de la salud. Si necesitas ayuda, ponte en contacto con tu profesional de referencia.
Publicación:  24/10/2023 Última modificación:  15/11/2023
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