Oxigenoterapia domiciliaria
La oxigenoterapia domiciliaria es una medida terapéutica (acción o tratamiento) que se lleva a cabo en el domicilio. Consiste en dar oxígeno al paciente a mayor concentración de la que hay en el aire ambiente. La principal indicación de la oxigenoterapia domiciliaria es tratar la hipoxemia, es decir, la disminución de los valores normales de oxígeno en la sangre. La decisión de iniciar la oxigenoterapia en casa la toma el médico junto con la familia, considerando siempre las necesidades del paciente y su entorno.
¿Qué es la oxigenoterapia domiciliaria?
La oxigenoterapia domiciliaria es una medida terapéutica (acción o tratamiento) que se lleva a cabo en el domicilio. Consiste en dar oxígeno al paciente a mayor concentración de la que hay en el aire ambiente.
¿En qué problemas de salud se recomienda?
La principal indicación de la oxigenoterapia domiciliaria es tratar la hipoxemia, es decir, la disminución de los valores normales de oxígeno en la sangre. Esta disminución de oxígeno puede darse por diversas causas, pero, las más habituales son las producidas por enfermedades respiratorias o alteraciones cardíacas.
La decisión de iniciar la oxigenoterapia en casa la toma el médico junto con la familia, considerando siempre las necesidades del paciente y su entorno. Esta decisión se basa en criterios médicos, que incluyen la enfermedad existente, los niveles de oxígeno en la sangre y la capacidad de la familia para manejar el tratamiento de forma segura en el hogar. El objetivo es asegurar el bienestar y la seguridad del paciente durante todo el proceso de tratamiento.
¿En qué consiste?
La oxigenoterapia domiciliaria consiste en dar oxígeno al paciente en casa, a través de diferentes dispositivos o aparatos.
Para poder proporcionar este oxígeno extra se puede contar con diferentes fuentes de oxígeno, algunas de ellas son:
- El oxígeno líquido: este equipo está formado por un tanque de almacenaje de oxígeno comprimido que se quedará fijo en el domicilio y una mochila portátil. En el tanque el oxígeno se encuentra en estado líquido y a baja temperatura (menos 183ºC). El peso del tanque es de unos 40kg y lleva unas ruedas para poder desplazarlo dentro del domicilio. La mochila es la parte portátil del equipo y debe recargarse a partir del tanque. Su recarga se realizará antes de salir del domicilio. La mochila ha de mantenerse siempre en posición vertical y puede vaciarse incluso sin usarla. La duración del tanque y de la mochila de oxígeno dependerá del flujo de oxígeno que se tenga pautado y que se administre al paciente.
- Concentradores de oxígeno: estos equipos extraen el oxígeno del aire y lo concentran para después administrárselo al paciente. Existen concentradores portátiles y estáticos. Las características y las necesidades clínicas del paciente determinarán cuál utilizar.
Las fuentes de oxígeno que son portátiles favorecen la autonomía y la movilidad del paciente.

El niño recibirá el oxígeno extra generado por la fuente de oxígeno a través de diferentes dispositivos. Los más habituales son:
- Cánulas o gafas nasales: consisten en un tubo flexible con dos puntas en un extremo que se colocan dentro de las fosas nasales. El otro extremo se conecta a la fuente de oxígeno. Su principal ventaja es que permiten hablar, comer y expectorar.
- Mascarilla de oxígeno: son dispositivos que cubren la nariz y la boca del paciente, ajustándose a la cara. A diferencia de las cánulas, limitan las actividades como comer, beber y hablar.
¿Qué debe tenerse en cuenta cuando se da este tratamiento?
Cuando se necesita oxigenoterapia en el domicilio, el médico responsable realizará la prescripción del material domiciliario.
Desde este momento y hasta el alta del centro, los cuidadores principales del niño empezarán un proceso de capacitación progresivo y continuo. Esta formación tiene como objetivo preparar a los cuidadores para llevar a cabo los cuidados diarios en el domicilio de una forma segura.
Los objetivos de la formación que se hará antes de tener el alta hospitalaria son:
- Identificar y saber utilizar el material que se va a utilizar en el domicilio.
- Realizar los cuidados diarios de la piel.
- Conocer y aplicar las medidas de seguridad recomendadas para prevenir accidentes con el oxígeno en el domicilio.
- Saber realizar una valoración respiratoria del niño.
- Detectar signos de alarma y hacer una nueva consulta.
- Tener a mano los teléfonos de contacto, tanto del equipo de profesionales referente, como de la empresa suministradora de oxígeno.
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