Recomendaciones para hablar con los niños de sucesos graves
Los últimos accidentes ferroviarios en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) han dejado imágenes duras e impactantes que se repiten constantemente en los medios de comunicación y las redes sociales. El impacto emocional que generan este tipo de sucesos puede generar dudas, tanto para los niños como para los adolescentes. Hablar de forma apropiada y abierta sobre catástrofes naturales, conflictos bélicos o sucesos graves les ayudará a comprender lo sucedido y a gestionar mejor sus emociones.
Pregunta qué saben y cómo se sienten
Los niños reciben información por muchas vías: televisión, conversaciones entre adultos, redes sociales o la escuela. Por eso es importante empezar preguntándoles:
¿Has escuchado lo que ha pasado?
¿Qué te han explicado?
¿Cómo te has sentido cuando lo has escuchado o visto?
¿Qué foto te ha llamado la atención?
Esto evita sobrecargarlos con información nueva y permite detectar ideas erróneas o exageradas.
Da explicaciones claras, simples y sinceras
Es importante adaptar el mensaje a la edad y evitar palabras muy técnicas y dramatismos. No hace falta protegerlos de la verdad, pero sí de la crudeza innecesaria.
En el caso del accidente de tren de Córdoba, puedes comentar: “Dos trenes tuvieron un accidente porque uno se salió de la vía y chocó con el otro. Muchas personas resultaron heridas y algunas murieron. Ahora hay equipos de emergencias ayudándolas y profesionales investigando qué pasó.”
Valida sus emociones
Cualquier reacción y emoción es legítima: miedo, curiosidad, tristeza, confusión, etc. Puedes remarcar que es normal sentirse así ante una tragedia o que a muchos niños y niñas les preocupa una noticia así. La validación emocional les ayuda a reducir la ansiedad.
Limita y filtra la exposición a imágenes
Las imágenes de gran impacto pueden marcar emocionalmente a los niños, sobre todo cuando se repiten constantemente en los medios de comunicación o las redes sociales. Evita que los niños vean contenidos solos y, en caso de que decidas compartirles la información, elige fuentes fiables y no sensacionalistas y acompáñalos mientras ven las imágenes intentando resolver sus dudas.
Fuente de la imagen: AdobeStock
Recuérdales que la seguridad es la norma
Refuerza la idea de que hechos como los ocurridos son excepcionales. Incide en que pasan muy pocas veces y que, en el caso de los trenes, son un medio de transporte muy seguro.
Anímales a hacer preguntas
Ante situaciones graves, es normal que los niños se hagan preguntas y las repitan mientras procesan la información. Si no tienes respuesta a sus inquietudes, sé sincero/a y di que no lo sabes, pero que podéis buscar la información juntos. De esta manera, le transmites honestidad y seguridad.
Deja espacios abiertos para que puedan hablar del tema, ya que las preguntas a menudo llegan a la hora de ir a dormir o en momentos inesperados.
Propón acciones que les ayuden a dar sentido a lo que ha pasado
La sensación de impotencia puede aumentar el malestar de los más pequeños. Para aliviarlo y transformarlo en un sentimiento positivo, podéis llevar a cabo diferentes acciones, como por ejemplo:
Escribir un mensaje simbólico de apoyo.
Crear un espacio de recuerdo en casa.
Dibujar cómo se sienten.
Agradecer el trabajo de los equipos de rescate.
Hablar con los niños sobre sucesos graves les ayuda a poner palabras a las emociones, entender el mundo con más seguridad y desarrollar su resiliencia.
Aquesta informació és de caràcter divulgatiu i no substitueix la tasca dels equips professionals de la salut. Si necessites ajuda, posa't en contacte amb el teu professional de referència.
Debemos admitir que nuestros hijos cada vez pasan más tiempo delante de las pantallas y posiblemente no podamos protegerles del aluvión de imágenes y de informaciones sobre lo que está ocurriendo en Israel y Gaza.
La mayoría de nosotros sabe qué son los primeros auxilios pero pocos hemos oído hablar de los primeros auxilios psicológicos (PAP). ¿Sabes qué son y cuándo deben aplicarse?
La mayoría de nosotros sabe qué son los primeros auxilios y muchos hemos aprendido a aplicarlos. Consisten en una serie de acciones ordenadas que es recomendable que practiquen aquellos que primero llegan a un accidente o atienden a una persona que se ha lesionado.
Los primeros auxilios psicológicos o PAP sirven para acompañar a los niños a enfrentarse a una situación difícil y extraordinaria, fuera de su vida diaria, a la que vamos a llamar incidente crítico (IC).