Transposición de grandes arterias
La transposición de grandes arterias es una malformación del corazón que afecta a 1 de cada 4.000 recién nacidos (predominantemente en hombres) y se caracteriza porque las dos arterias principales que transportan la sangre, la aorta y la pulmonar, están intercambiadas.
Escrito por:
Servicio de Cardiología y Cirugía Cardíaca
¿Qué es la transposición de grandes arterias?
La transposición de grandes arterias es una malformación del corazón que afecta a 1 de cada 4.000 recién nacidos y se da predominantemente en varones. Se caracteriza porque las dos arterias principales que transportan la sangre, la aorta y la pulmonar, están intercambiadas. En estos casos, la arteria aorta se conecta al ventrículo derecho y la arteria pulmonar al ventrículo izquierdo, lo contrario de lo que ocurre en un corazón normal.
En condiciones normales, la sangre azulada que viene del cuerpo con poca cantidad de oxígeno va a la aurícula derecha. De ahí pasa al ventrículo derecho y, a través de la arteria pulmonar, llega a los pulmones donde se oxigena (recibe oxígeno). Esta sangre ya cargada de oxígeno (roja) va de los pulmones a la aurícula izquierda, de ahí pasa al ventrículo izquierdo y, a través de la aorta, va hacia los diferentes órganos del cuerpo donde deja el oxígeno que las células necesitan. Iniciándose el ciclo de nuevo.
Este intercambio de las arterias crea dos circuitos separados: uno hace circular la sangre con poco oxígeno (azul) por el cuerpo sin pasar por los pulmones para que pueda oxigenarse, y el otro, que recircula la sangre rica en oxígeno (roja) por los pulmones sin pasar por el resto del cuerpo para entregar el oxígeno y los nutrientes.
¿Cuáles son sus síntomas?
El síntoma más frecuente de la transposición de grandes arterias es el color azulado en la piel (cianosis) durante las primeras horas de vida, debido a la baja cantidad de oxígeno proporcionada al cuerpo.
Otros síntomas comunes son:
- Respiración rápida y/o dificultosa.
- Frecuencia cardíaca acelerada.
- Piel fría o sudorosa.
¿Cómo se diagnostica?
En la mayoría de los casos, el diagnóstico de la transposición de grandes arterias tiene lugar durante el embarazo. Estos pacientes deben nacer en hospitales de tercer nivel especializados, ya que necesitarán ser intervenidos durante las primeras semanas de vida o algunos, incluso, durante las primeras horas.
Algunas de las pruebas diagnósticas que se realizan para su diagnóstico son:
¿Cuál es el tratamiento?
Durante las primeras horas o días de vida, a la espera de la cirugía correctora, es posible que el bebé necesite un cateterismo cardíaco (atrioseptostomia de Rashkind) para que la sangre, que circula en paralelo en una transposición de grandes arterias, pueda mezclarse a través de un orificio aportando así oxígeno al cuerpo.
La cirugía correctora consiste en intercambiar las grandes arterias (switch arterial) para que la aorta salga del ventrículo izquierdo y la pulmonar salga del derecho.
Normalmente, estos pacientes al nacer permanecen ingresados durante un mes aproximadamente.
En ocasiones, en los casos en que la cirugía de intercambio de las arterias no pueda realizarse por incompatibilidad de la anatomía, se realiza otro tipo de cirugía.
¿Qué más hay que tener en cuenta?
La mayoría de los pacientes con transposición de grandes arterias corregida quirúrgicamente pueden hacer actividad física normal y no necesitan tomar medicación.
En algunos casos, con el tiempo, puede aparecer cierto grado de obstrucción en las cicatrices de las arterias. Por ello, será necesario realizar seguimiento cardiológico de manera crónica, incluyendo la etapa adulta.
Esta información es de carácter divulgativo y no sustituye la tarea de los equipos profesionales de la salud. Si necesitas ayuda, ponte en contacto con tu profesional de referencia.
Publicación:
25/09/2025
Última modificación:
25/09/2025