¿Cómo podemos favorecer el neurodesarrollo de los niños y niñas?
El neurodesarrollo depende de múltiples factores que influyen tanto en el bienestar emocional como en el rendimiento cognitivo y la autonomía de los niños y niñas. Trabajarlos de manera sencilla y cotidiana ayuda a los niños a desarrollarse plenamente, a gestionar mejor las emociones y a consolidar las habilidades que necesitan para crecer sanos, seguros y bien conectados con su entorno.
A continuación, repasamos los factores que pueden influir de manera decisiva en el neurodesarrollo de los niños y que vale la pena potenciar.
Postura corporal
En el cerebro hay zonas que fusionan la postura corporal y la cognición, emoción o comportamiento. Diversos estudios ya han podido demostrar que la postura de nuestro cuerpo influye en nuestra memoria, atención, capacidad de aprendizaje, actitud y autoconfianza.
Si estamos atentos a nuestra postura corporal, manteniéndonos erguidos, con el pecho abierto y la mirada alta, podemos mejorar nuestra actitud y habilidades cognitivas.
Sabiendo que la postura mental y corporal están íntimamente relacionadas: ¿qué es más fácil, corregir la postura o la actitud? Pues empecemos por lo más fácil y vayamos trabajando poco a poco todo lo demás.
Si estamos atentos a nuestra postura corporal, manteniéndonos erguidos, con el pecho abierto y la mirada alta, podemos mejorar nuestra actitud y habilidades cognitivas. Fuente de la imagen: Freepik.
Ejercicio físico
El ejercicio reduce la probabilidad de ansiedad y depresión en un 25% (es un gran aliado en tratamientos de reeducación, psicoterapias…), mejora la atención, la salud cardiovascular y, por lo tanto, la conexión del cerebro con el corazón.
Actualmente, que los niños pasan tantas horas sentados en el aula, quizá habría que introducir en las escuelas un mínimo de treinta minutos al día de ejercicio físico, como bailar un día, aeróbic otro, ejercicios de coordinación, yoga, fuerza, etc.
Por otra parte, los videojuegos hacen que pasen horas sentados, aunque sabemos que los niños que juegan en movimiento mejoran la neuroplasticidad, aumentan la conexión con el cuerpo y, consecuentemente, la autoconfianza y la autoestima; aumentan la neurogénesis en el hipocampo (mejoran la memoria), se concentran y se autocontrolan mejor, por lo que toman mejores decisiones y son más conscientes de ellas.
Habría que introducir en las escuelas un mínimo de treinta minutos al día de ejercicio físico, como bailar un día, aeróbic otro, ejercicios de coordinación, yoga, fuerza, etc. Fuente de la imagen: AdobeStock.
Microbiota intestinal
Desde el año 2011 hasta ahora ha habido numerosos estudios que han probado que la microbiota intestinal afecta al desarrollo del cerebro e influye en el comportamiento del cerebro adulto.
Las poblaciones de bacterias de nuestra microbiota están influenciadas sobre todo por lo que comemos, por lo que tenemos un control parcial de lo que puede pasar en nuestro intestino y, al final, en nuestro cerebro.
La medicina por la que apostamos, que crea salud, debe incluir consejos y avisos tanto en ginecología como en pediatría sobre la importancia de la dieta tanto de la madre como de los pequeños en el desarrollo cerebral. Cuidar el intestino de nuestros niños es un factor de protección clarísimo para su neurodesarrollo.
Numerosos estudios que han probado que la microbiota intestinal afecta al desarrollo del cerebro e influye en el comportamiento del cerebro adulto. Fuente de la imagen: AdobeStock.
Dormir bien
El sueño es un proceso metabólico y bioquímico muy activo que nos permite mantener nuestro estado de salud. Durante el sueño hacemos cosas que no hacemos durante la vigilia; nuestro cerebro se ocupa de tareas esenciales para mantener la salud, entre otras cosas organiza, archiva y activa la memoria, nos defiende de las infecciones, activa nuestro sistema defensivo contra el cáncer, los niños crecen cuando duermen, favorece la neurogénesis y, además, dormir es un placer.
Un mal endémico en España, a día de hoy, es la privación crónica del sueño. Hasta un 30% de la población general duerme menos de seis horas y el 35% de los niños están crónicamente privados de sueño.
Actualmente, los horarios escolares no ayudan en absoluto: las clases empiezan a las ocho de la mañana cuando sabemos por múltiples estudios que simplemente empezando una hora más tarde en la escuela los resultados académicos mejoran.
Hasta un 30% de la población general duerme menos de seis horas y el 35% de los niños están crónicamente privados de sueño. Fuente de la imagen: Freepik.
Contacto físico
El contacto físico, más que una ayuda, es una necesidad básica física y emocional para los niños. Es fundamental no sólo para que se sientan seguros desde el punto de vista afectivo sino también para que puedan desarrollarse bien a nivel motor, cognitivo y psicológico.
Habréis oído hablar o vivido en primera persona la técnica de "contacto piel con piel", que consiste en poner al recién nacido en contacto con el pecho y abdomen desnudos de su madre inmediatamente después del parto, incluso antes de cortar el cordón umbilical, y mantenerlo en esta posición el mayor tiempo posible.
Numerosos estudios han demostrado que esta técnica favorece un mayor aumento de peso del recién nacido, un menor número de infecciones, mejor regulación de la temperatura, mayor duración de la lactancia materna, menor tiempo de hospitalización, y favorece el vínculo madre-hijo, entre otros. Es beneficioso y seguro tanto para bebés a término como para prematuros.
El contacto físico, más que una ayuda, es una necesidad básica física y emocional para los niños. Fuente de la imagen: Freepik.
Relación profesor-alumno
¿Qué ocurre en la relación pedagógica? Los profesores deben pensar en aquello que sus alumnos no saben y, en base a eso, adaptan sus palabras y escogen ejemplos. Y a la inversa: los alumnos saben que el profesor sabe que ellos no saben y, una vez que se comprometen con la “posición pedagógica”, interpretan cada acto del profesor o profesora como un intento de transferirles conocimientos y, como hemos comentado antes, interpretarán la información como importante y generalizable.
Un buen docente será capaz de construirse un modelo mental de los alumnos; de sus habilidades y errores, y hará lo que pueda para que sus mentes puedan progresar. Una auténtica relación pedagógica implica un vínculo mental fuerte entre el docente y el alumno.
Un buen docente será capaz de construirse un modelo mental de los alumnos. Fuente de la imagen: AdobeStock.
Respiración
El uso de la respiración nasal debe estar presente en la medicina preventiva. Al respirar por la nariz podemos activar zonas del cerebro importantes para la cognición y para la memoria.
Nuestra respiración nasal es como un director de orquesta que coordina las señales eléctricas cerebrales que se producen en la corteza olfativa (las áreas del cerebro que reciben la información procedente de la nariz), que después coordina la amígdala (que procesa las emociones) y el hipocampo (responsable tanto de la memoria como de las emociones).
Al respirar por la nariz podemos activar zonas del cerebro importantes para la cognición y para la memoria. Fuente de la imagen: AdobeStock.
Contacto con la naturaleza
El contacto regular con la naturaleza tiene un impacto beneficioso en nuestra salud mental; disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades mentales y aumenta nuestro bienestar emocional.
Tan solo de 10 a 20 minutos de tiempo sentado o caminando en la naturaleza tiene un efecto beneficioso sobre la salud mental de los adultos en edad universitaria y, aun así, la misma cantidad de tiempo al aire libre en entornos urbanizados no tiene los mismos beneficios. Estar en un entorno natural favorece la relajación y la activación del área prefrontal del cerebro.
El contacto regular con la naturaleza disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades mentales y aumenta nuestro bienestar emocional. Fuente de la imagen: Freepik.
Práctica de mindfulness
Se han desarrollado diversos programas orientados al contexto escolar considerándose una herramienta útil para educar para la salud, mejorar el rendimiento, disminuir los síntomas de estrés y desarrollar la inteligencia emocional en los niños.
El entrenamiento en mindfulness produce múltiples beneficios: favorece el estado de relajación, produce una mejor identificación y regulación de las emociones, mejora la memoria y la atención, entre otros.
Se han desarrollado diversos programas orientados al contexto escolar considerándose una herramienta útil para educar para la salud. Fuente de la imagen: Freepik.
Tenemos una responsabilidad personal de dar ejemplo a los niños que crecen a nuestro lado. Si nosotros, como adultos, desconocemos cómo regularnos y cuidarnos para potenciar nuestro bienestar y aprendizaje, es imposible que se lo podamos enseñar a ellos.
No somos, ni pretendemos ser, perfectos; simplemente que los niños puedan ver a qué damos importancia, que sabemos el porqué y que lo intentamos; esto ya es un aprendizaje crucial para ellos.
Podéis leer el artículo entero en el 14º Informe FAROS El aprendizaje y los trastornos del neurodesarrollo. Claves para evitar el fracaso escolar.
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Escrito por:
Conchita Fernández Zurita